Tuesday, April 19, 2016

PARECE QUE VA A LLOVER


 
De una vez que en una pequeña vereda escuché.

“-Parece que va a llover-dijo él”. 
“-Tienes razón, está muy complicado para manejar esta luz-exclamo su amigo”.
“-Al final, estas no son excusas, ¿verdad?-dijo él.
4 horas se necesitaron para que Alfred y su amigo lograran captar la imagen que su cliente les había pedido.
Comenzaron por los pequeños detalles que se deben tener en cuenta cuando un clima no es el ideal para tomar la fotografía:
-       -   Reorganizar los elementos de la imagen para que  expresen mejor sus texturas.
-        -  Medir la cantidad de luz que llega a la imagen en distintos ángulos y elegir el mejor.
-         - Decidieron ayudarse con espejos y reflectores para poder montar un buen escenario de luz.
Emocionados por lograr la composición ideal, Alfred cogió su cámara para iniciar la sesión de fotos. Al momento de prenderla vio que la batería estaba totalmente descargada y como a un novato en la profesión, le toco ponerla a cargar enojado por olvidar llevar baterías de repuesto. En eso sólo había pasado 1 hora y media.

Burlas y carcajadas salían de la boca de su amigo por tan vergonzoso momento que pasaba un talentoso fotógrafo como Alfred. Pero la risa no venía sola. Con ella, caían miles de gotas más haciendo que la composición de la fotografía se dañara nuevamente por la lluvia.

Alfred dejó el momento de risa y cubrió todos los elementos. Para eso ya habían pasado 2 horas. Preocupado por el tiempo y la lluvia, se planteó un nuevo esquema que le fuera ayudar a tomar una buena imagen. Ley de tercios, ángulos, luces altas y bajas pasaron por su cabeza hasta que al fin lo logró.

La batería de la cámara ya estaba cargada y los dos personajes decidieron iniciar a correr destapar el velo y organizar los elementos. Ya estaba todo listo, 1 hora tardó en llover y aún les quedaba una. Estaban confiados.
             “-1, 2,3 toma-gritaba Alfred”.

Hicieron 4 a 5 fotografías de alta calidad, bien logrado y con tiempo suficiente para una más. Sin embargo, sonaron sirenas al fondo de la calle dirigiéndose hacia ellos. Era la policía que iban a detener al fotógrafo con su amigo.

Cuando subieron a la patrulla, faltando un minuto para la medianoche, Alfred exclamó:
  -“El cliente estará muy feliz”.

Al día siguiente revelaron en las noticias las fotos de Alfred. Con un brazo fracturado, degollado y mutilado se componían los elementos de la imagen que tomaron perteneciendo al  cuerpo de una madre soltera en el sur de la ciudad gótica.

No comments:

Post a Comment